Viernes 28 de noviembre de 2003
La abogada iraní y activista de los derechos humanos Shirin Ebadi nació en 1947 y es graduada en derecho en la Universidad de Teherán. Entre los años 1975-79 funcionó como presidenta de la corte de la ciudad de Teherán, una de las primeras mujeres juezas en Irán. Después de la revolución del 1979 la obligaron a renunciar. En estos momentos trabaja como abogada y también enseña en la Universidad de Teherán.
Tanto en su investigación y como activista, ella es conocida por promover pacíficamente soluciones democráticas a serios problemas en la sociedad. Ella toma una parte muy activa en el debate público y es bien conocida y admirada por el público en general en su país por su defensa en la corte de las víctimas de ataque de facción conservativa sobre la libertad de expresión y libertad política.
Ebadi representa el Islam reformado, y argumenta por una nueva interpretación de las leyes Islámicas que estén en armonía con los derechos humanos vitales como democracia, igualdad ante la ley, libertad de religión y libertad de expresión. En cuanto a libertad de religión se debe notar que Ebadi también incluye los derechos de los miembros de la comunidad del Bahai, que han tenido problemas en Irán desde su fundación.
Ebadi es una activista para los derechos de los refugiados, así como los derechos de las mujeres y los niños. Ella es una fundadora y líder de la Asociación para el apoyo de los Derechos de los Niños en Irán. Ebadi ha escrito un número de libros y artículos académicos centrándose en los derechos humanos. Entre sus libros traducidos al inglés están los Derechos del Niño. Un estudio de Aspectos Legales de los Derechos de los Niños en Irán (Teherán, 1994) publicados con el apoyo de UNICEF, e Historia y Documentación de los Derechos Humanos en Irán ( Nueva York, 2000).
Como abogada, ha estado involucrada en un número de casos polémicos. Ella fue la abogada de las familias de los escritores e intelectuales víctimas de los asesinatos en series en 1999 – 2000. Ella ha trabajado activamente – y exitosamente – para revelar los principios detrás del ataque a los estudiantes en la Universidad de Teherán en 1999 donde algunos estudiantes murieron. A consecuencia de esto Ebadi ha estado encarcelada en varias ocasiones.
Con el Islam, como punto de partida, Ebadi hace campaña por soluciones pacíficas a problemas sociales, y promueve un Nuevo pensamiento en términos islámicos ella ha mostrado una valentía personal como abogada, defendiendo a personas y grupos que han sido víctimas de un sistema legal y político poderoso que está legitimado mediante una inhumana interpretación del Islam. Ebadi ha mostrado su voluntad y habilidad de cooperar con representantes de puntos de vistas religiosos y laicos.
Shirin Ebadi La abogada iraní de los derechos humanos estuvo impresionada de oír la noticia de que había ganado el Premio Nobel por la Paz de $1.3 millones de dólares americanos. Le concedieron el premio en el campo de 156 candidatos. Ebadi habló con NEWSWEEK sobre la situación en Irán y el impacto del premio en el pueblo de Irán.
NEWSWEEK: ¿ Es su premio un momento clave para la democracia en Irán?
SHIRIN EBADI: Espero que si. Yo siempre he actuado dentro de la ley, nunca he hecho nada ilegal. Yo apoyo las protestas pacíficas. Pero cuando las cosas no van bien estoy ahí para defender a las víctimas gratuitamente. En 1999, cuando atacaron los dormitorios de los estudiantes yo defendí la familia de una de las víctimas en la corte y esto fue lo que me costó la cárcel. Así que espero que este premio le de a los seguidores de los derechos humanos en Irán, el coraje y la energía para continuar. De hecho, el mayor beneficio de este premio es mostrar que se puede estar en Irán y trabajar para el avance de los derechos humanos allí.
NEWSWEEK:¿Cree usted que el regimen puede reformarse por sí mismo o está atascado en un punto muerto entre los reformistas y la vieja guardia?
SHIRIN EBADI:Yo creo que se puede aún traer reformas al régimen, pero es ahora un momento crítico para actuar así como un pensamiento pragmático. Aún en Irán donde no ha habido una reforma significante, el número de personas que apoyan las reformas ha aumentado. Me da esperanza de que eventualmente sucederá.
NEWSWEEK: ¿Pueden existir derechos humanos en una República Islámica?
SHIRIN EBADI: No hay contradicción entre una república islámica, el Islam y los derechos humanos. Si en muchos países islámicos los derechos humanos son burlados, esto es a causa de una equivocada interpretación del Islam. Todo lo que he tratado de hacer durante los 20 años pasados es probar que con otra interpretación del Islam se pudiera introducir democracia en los países islámicos. Necesitamos una interpretación del Islam que dé mucho más espacio a las mujeres para la acción.. Necesitamos un Islam que sea compatible con la democracia y que respete los derechos individuales.
NEWSWEEK: Usted no se cubrió la cabeza con el “hijab” o el velo en la conferencia de prensa. ¿Quiere con ello afirmar algo?
SHIRIN EBADI: Dentro de Irán, se requiere por la ley que las mujeres lleven el “hijab”, así que yo lo llevo. Pero como yo mencioné antes, creo que con una interpretación más progresista del Islam podemos cambiar esto. Yo creo que depende de las mujeres individualmente decidir si ellas quieren usar el “hijab” o no.
NEWSWEEK: ¿Qué usted cree que sucederá cuando regrese a Irán?
¿Tiene miedo?
SHIRIN EBADI: Todo ha sucedido tan rápido que no he tenido tiempo realmente de pensar en esto. No tengo miedo y no me preocupo por lo que pueda sucederme. Regresaré a Irán por que soy iraní y porque quiero morir en mi patria Imagínate que estás en casa y que tu madre es una anciana enferma mientras que tu vecina es una madre más joven y dinámica. De todas formas te quedarás con tu madre enferma por que es tu madre. Cuando estoy en Paris, donde gracias a la Revolución Francesa la gente disfruta de todos los derechos, por supuesto yo los disfruto también y estoy contenta, pero no es mi patria.
NEWSWEEK: ¿ Cuál es tu esperanza para el futuro de Irán?
SHIRIN EBADI: Espero que los jóvenes iraníes puedan ir más lejos que yo. Mi generación tuvo muy pocos recursos para mantenerse informada. Cuando yo era joven ni tenía computadoras ni internet, nuestra única fuente de información era una pequeña biblioteca en la Universidad. Así que espero que la gente joven de hoy pueda hacer mucho más por nuestro país que lo que yo he hecho.