CAFRA

Beijing Traicionado

Introduccion por June Zeitlin

diciembre de 2005

Beijing Traicionado es el quinto informe de monitoreo global publicado por la Organización de Mujeres para el Desarrollo y Medioambiente (WEDO, en inglés) evaluando el progreso de los gobiernos en la implementación de los compromisos que les han hecho a las mujeres del mundo en la Cuarta Conferencia de las Naciones Unidas en Beijing, 1995.

Beijing traicionado reúne las diversas voces de las mujeres en 150 países de las subregiones de Africa, Asia y el Pacífico, Europa y Norte América, América Latina y el Caribe y Asia Occidental para influenciar a la Revisión de 10 Años realizada por las Naciones Unidas de la Declaración y Plataforma para la Acción de Beijing. Este informe presenta las realidades de las mujeres – sus preocupaciones, experiencias, perspectivas y análisis – en el proceso de implementación y contrasta marcadamente con los informes más formales y a menudo abstractos que los gobiernos han presentado.

Los informes presentados son testimonio par alas mujeres agentes de cambio y nos dan motivos para celebrar. Esos informes muestran que las mujeres que abogan en cualquier parte han aumentado sus actividades desde Beijing utilizando la Plataforma para la Acción y otros instrumentos claves de la política global para empujar a los gobiernos a tomar acción. En cada región del mundo las mujeres han estado a la cabeza en la creación de legislaciones y el la conducción de actividades para crear conciencia pública para promover los derechos humanos de las mujeres, paz, y desarrollo sustentable. Pero los informes también brindan poderosa evidencia de que compromisos claves que los gobiernos han hecho con las mujeres – la Plataforma de Beijing y el resultado de la Revisión de cinco años, el Programa de Acción de Cairo y la Convención del 1979 ssobre la eliminación de todas las formas de Discriminación Contra las Mujeres (CEDAW) – todavía tienen que realizarse. El título, Beijing Traicionado, refleja el centro de la crítica de las mujeres – “ los gobiernos mundialmente han adoptado un enfoque de aumento poco a poco a la implementación, que no puede lograrse una transformación económica, política y social subyacente a las promesas y visión de Beijing. ”. Los informes hablan alto: las mujeres del mundo no necesitan ninguna palabra más de sus gobiernos – ellas quieren acción y quieren que los gobiernos protejan y avancen en cuanto a los derechos humanos de las mujeres.

Las mujeres entienden que la implementación vacila a causa de tendencias económicas, políticas y social que limitan el medio ambiente global así como el progreso a nivel nacional. El informe de monitoreo de 1999 de WEDO. Riesgos, Derechos y Reformas evaluando las acciones de los gobiernos cinco años después de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo pronunció…. una llamada de alarma global por un cambio total de las perturbadoras tendencias políticas, económicas, medioambientales que amenazan la salud y la sustentabilidad de nuestro cada vez más vulnerable planeta”. Pero en vez de cambios totales, las mujeres han sido testigo de una expansión y profundización de la crisis.

Una combinación de tendencias globales - la predominancia del marco económico neoliberal, creciente militarización y el Nuevo fundamentalismo – han creado un ambiente que es cada vez más hostil con los avances de los derechos humanos de las mujeres. Desde Beijing, el modelo económico liberal y políticas impulsadas por el Mercado – particularmente, cambios en el Mercado y regulaciones financieras y las desregulación y privatización de mercancías y servicios públicos - han aumentado la pobreza y han intensificado las desigualdades entre y dentro de las naciones, con el impacto más duro sobre las mujeres, la mayoría y las más pobres de los pobres. El trabajo de las mujeres en la economía de cuidado se mantiene sin que se de razón de ello en las estrategias de reducción de pobreza y políticas macroeconómicas que no ven el género y que exacerban más la feminización de la pobreza.

Las condiciones se perpetúan y las desigualdades estructurales son reforzadas por el poder enorme empuñado por las grandes corporaciones transnacionales y la Organización Mundial del Comercio, junto con las fracasadas prescripciones económicas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. El dominio de estas instituciones junto con la Administración más unilateralista de los Estados Unidos, ha profundizado la crisis en el gobierno global y ha contribuido al debilitamiento de las Naciones Unidas.

El militarismo que se intensifica y los nuevos revividos fundamentalismos, tanto seculares como religiosos, han creado un clima sofocante para un cambio progresivo. La militarización ha aumentado desde los ataques de septiembre 2001 en Nueva York y Washington, enmarcado por los Estados Unidos “guerra global en terror” e invasiones de Afganistán e Irak, viene encima de un aumento de violencia regional comunal y de étnica en muchas partes del mundo. Las partes fundamentalistas, a menudo dirigidas o apoyadas por los Estados Unidos, tratan de hacer retroceder los logros del Cairo y Beijing, particularmente en materia de los derechos y salud reproductivos y sexuales, y para limitar la libertad y oportunidades de las mujeres y las niñas de todo el mundo. El impacto desbastador de todas estas tendencias intensifica las vulnerabilidades culturales y sociales de las mujeres, especialmente las más pobres y las que pueden manejar las consecuencias de la pandemia del VIH/SIDA.

Operar dentro de ese difícil clima, que limita los recursos disponibles y estrella las percepciones públicas sobre papeles aceptables par alas mujeres, pocos gobiernos han movilizado la voluntad política o liderazgo a niveles altos para llevar a cabo detalladamente los compromisos hechos a las mujeres en Beijing. Esta inacción en la cara de de tal oposición a los derechos de las mujeres, acentúa la conclusión de este informe global – que los gobiernos han traicionado las promesas que ellos hicieran en Beijing.

Más allá de Beijing + 10

Como con los previos informes globales de monitoreo de WEDO, Beijing Traicionado es un instrumento de abogacía para hacer a los gobiernos responsables de los compromisos que han hecho a las mujeres. Tenemos confianza en que las mujeres de todo el mundo. Quienes han puesto tanta energía colectiva en este informe, encontrarán múltiples formas de utilizarlo localmente como una fuente de nuevas ideas y experimentación para movilizar y por reforma en las políticas, y presionar globalmente por más compromisos y para “traer a Beijing” en las Metas del Desarrollo del milenio. También servirá de punto de referencia contra lo que las mujeres pueden evaluar progresos futuros y para que los países vean cómo ellos comparan con otros en la región y alrededor del globo.

Los defensores se mantienen inmutables a pesar de la dura lucha por la Supervivencia

La Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre las Mujeres unificó a las mujeres de la región del Caribe mediante minucioso proceso y acciones conjuntas en la misma conferencia. Pero los acontecimientos ocurridos desde entonces amenazan con socavar la abogacía de las mujeres para implementar la Plataforma para la Acción de Beijing. Lo más significante, ellos incluyen los impactos negativos de la liberalización del comercio, la llamada Guerra del gobierno de los Estados Unidos sobre el terror, los desastres nacionales severos que han borrado a los países de la región en años recientes; y la clasificación del Caribe como una región de ingreso medio, que ha conllevado a la retirada del financiamiento de agencias donadoras. Para las mujeres, el bajón económico resultante ha significado una lucha mayor por la supervivencia y menos tiempo para movilización y organización política.

Un año después de la conferencia de Beijing, la Asociación Caribeña para la Investigación y Acción Feministas (CAFRA) – una red regional de feministas, investigadoras, activistas y organizaciones de mujeres – organizó una conferencia de los mayores accionistas para desarrollar un plan de acción no-gubernamental regional. El impacto de los acontecimientos globales en el movimiento de mujeres, y la implementación de la Plataforma de Beijing fueron los asuntos principales. Los participantes de la conferencia estuvieron de acuerdo en cuatro estrategias centrales para la acción de las ONG: creación de grupos para colaboración, fortalecimiento institucional, movilización de recursos y creación de conciencia

En cuanto a los esfuerzos que han hecho los gobiernos en la Comunidad del Caribe (CARICOM) para implementar la Plataforma de Beijing, se han hecho poco a poco y de forma interina. Hay una necesidad urgente de que los gobiernos de la región tomen un enfoque estructurado en la implementación de los planes nacionales de acción, y que pongan los intereses y asuntos de las mujeres en una etapa central.

June Zeitlin es Directora Ejecutiva de la Organización de Mujeres para el Desarrollo y Medio Ambiente (WEDO). Esta introducción se extrajo de Beijing Traicionado y se reprodujo con permiso de WEDO.

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